miércoles, 30 de diciembre de 2015

Tres

El amor verdadero no existe. Y las caras bonitas tampoco, bueno, a medias. A las 19:31 de un martes me atrevo a decir que las caras bonitas son mitad maquillaje mitad sugestión y que nadie nunca jamás te va a querer por encima de sus posibilidades. Ni de las tuyas.
Nunca, nunca, nunca. 
Alguien me dijo una vez que si las cosas son tres veces siempre son buenas, el tres es el número de la suerte. Y si te pones a pensar, tres son los Reyes Magos, al igual que los cerditos. Hay tres colores primarios y hay que hacer tres cosas antes de morir: escribir un libro, plantar un árbol y tener un hijo. Pero nunca tres denegaciones a una beca serán buenas, ni tres intoxicaciones por lactosa. No le desearías tres resacas ni a tu peor enemigo, y tres imbéciles dándote por culo son más que suficientes.
Realmente ni si quiera las personas amables existen. "Somos buenas personas por naturaleza", y una mierda. Que alguien me diga donde se escondieron todas las buenas personas que llevamos dentro durante el holocausto nazi, o durante los bombardeos a Hiroshima. Dónde estaba la buena gente cuando alguien decidió que era buena idea discriminar a alguien por su raza, sexo o religión (uy mira, también son tres).
Somos un 33% de falta de amor, un 33% de chapa y pintura y un 33% de falsa cortesía. Y  la verdad es que me niego a pensar que me hace falta alguien para completarme, yo el 1% restante lo lleno con mala ostia y canciones de Fangoria. 

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Agujetas en las alas y 34 razones para seguir volando

No quiero que las tonterías me dejen sin disfrutar, no quiero que me corten las alas y no me dejen volar, que podrán evitar que duerma, pero nunca que deje de soñar. Entre el abismo de mis ojos y la superficie de mi sonrisa, solo están mis ganas de seguir, que cada vez son más fuertes y dependen menos de ti. Tengo motivos de sobra para seguir volando:

1. Estoy viva.
2. Tengo una familia que me espera en casa todos los días.
3. Hay gente que se preocupa por mi.
4. Tengo gente por la que merece la pena llorar.
5. Estoy estudiando algo que me gusta.
6. Voy a estudiar algo que me gusta más aún.
7. Mi grupo favorito saca disco en 51 días.
8. Nada es permanente.
9. Me quedan miles de sitios donde viajar.
10.Me quedan demasiadas cosas por decir.
11.Puede que me vaya a Punta Cana en febrero.
12.Tengo la mejor hermana del mundo.
13.Solo decimos adiós con palabras.
14.Tengo gafas nuevas.
15.Hay un galgo esperando a que lo adopte y lo llame Socio.
16.Me quiero más que nunca.
17.Rendirse ya no es una opción.
18.Puedo ver mi película favorita todas las veces que quiera.
19.Me quedan mil y un libros que leer.
20.Porque quizá en algún momento le salve la vida a alguien.
21.Tengo que aprender a tocar algún instrumento.
22.Por seguir oliendo la tierra mojada después de que haya llovido.
23.He de saltar en paracaídas.
24.Tengo que seguir bebiendo cerveza con la gente que me importa.
25.Me quedan muchos conciertos a los que ir.
26.Tengo que aprender a conducir.
27.He de viajar con Médicos sin Fronteras.
28.Aún no he visitado suficientes museos.
29.Quiero seguir equivocándome.
30.El pan recién hecho.
31.Me quedan cientos de cosas por aprender.
32.He de seguir llorando por las cosas que me importan.
33.Me quedan muchos festivales a los que ir.
34.Jamás conseguiré nada si no lo intento.

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Prefiero

Prefiero tocarte el culo que tocar el cielo, idiota. Prefiero las pizzas de borde fino y el queso bien fundido. Prefiero los calcetines negros. Prefiero la leche fría y el agua siempre del tiempo. Prefiero pensar que puedo con todo aunque no sea así. Prefiero estar sola los domingos por la tarde. Prefiero el amor que no duele. Prefiero el nesquik y la nutella. Prefiero los días soleados y las tardes lluviosas. Prefiero la ropa negra a la ropa blanca. Prefiero la comedia, romántica a ser posible. Prefiero una hora a tu lado que mil y una con Alaska. Prefiero llevar las uñas pintadas. Prefiero el rímel transparente. Prefiero ser mía y de nadie más y elegir yo las marcas de mi piel. Prefiero la música en castellano. Prefiero los libros largos y sin adaptación cinematográfica. Prefiero ser libre y nunca sumisa. Prefiero luchar por mis derechos y mis deberes. Prefiero ser alguien, pero no serlo todo. Prefiero las margaritas. Prefiero que me regalen llaveros. Prefiero tantas cosas que no esta bien visto preferir. 
Prefiero que no me mates, aunque sea por amor. Las prefiero vivas, y nunca marcadas. El capitalismo nos explota. El machismo nos mata.

miércoles, 11 de noviembre de 2015

Qué sabe nadie

Zambullirse de lleno, en lo que sea, sin temor a fracasar. Que la prudencia no nos vacuna de nada. Se imprudente, y disfrutalo, porque vas a sufrir igual. No importa lo comedido que seas, o el cuidado que lleves, te va a doler.
Por eso mismo no tengas miedo al compromiso, ni al rechazo, ni al qué dirán. No tengas miedo a sufrir ni a ser sufrido. Que no te de miedo que te hagan daño ni hacerlo. Inténtalo, con todas tus fuerzas, di que si, que te atreves. Y luego ya veremos. Algún día tu burbuja va a explotar y te vas a dar de bruces contra el suelo, tienes que estar preparado para eso. No tengas miedo nunca de intentar nada, y así cuando salga bien, será lo mejor que te haya pasado. Y si sale mal, inténtalo por otro camino. No tengas miedo a salir a buscarlo, a encontrarlo y a intentar conseguirlo. Dalo todo por aquello que de verdad te importa. 

"Ahora que lo pienso, el amor de verdad, el amor con mayúsculas, no puede ser ni vendido, ni comprado, ni retratado, ni incluso escrito. Tan solo puede ser vivido."

Así que, lo hacemos, y ya vemos.

miércoles, 4 de noviembre de 2015

No pierde el rumbo, el norte va con ella

Que sí, que todos pasamos nuestra pequeña edad de hielo. Pero ahora estoy encantada, porque quiero, porque puedo. A mi las espinas me crecen hacia dentro, para protegerme de mi misma, pero he llamado al jardinero, a ver si me hace unos apaños. Y de paso, me arregla lo de las espinas. Y pobre de la hipotenusa, siempre rodeada de catetos, dando a entender cosas que no son, para que la acepten al menos como suma de todo lo demás. Fuera del sitio y en la perpendicular de tu sonrisa, o la mía, no me acuerdo bien. Porque cualquier sitio parece mejor, menos para el dolor, ese si se instala entre el segundo y el tercer espacio intercostal. Las 5:00 de la mañana y sigo pensado que ha sido una buena idea salir sin un paraguas, aunque esté empapada. No tengo remedio. El sol se despierta, y yo sigo sin secarme. ¿Cuántos gramos pesa mi alegría? ¿Cuánto pesa el miedo a ser feliz? ¿Cuánto vale la sonrisa, a pesar de todo?

miércoles, 14 de octubre de 2015

El hombre del saco

Llega un momento de tu vida en el que te preguntas si realmente todo es negro o blanco, y descubres una infinidad de tonos de gris. Caminas por el filo de tus ideas pensando en qué momento decidiste encajarlas en lo políticamente correcto y por qué lo hiciste. Repasas cada complejo, prejuicio y mentira que te has creído y caes en la cuenta de que simplemente le ponías precio a tu agonía. Preferías esconderte tras esas ideas que luchar por unas propias. Y entonces te das cuenta de que allí había alguien más, no estabas sola, aunque no sé por qué te cuento esto, a ti te da exactamente igual.
Y ojalá pudieras desdoblarte y verte en otras vidas, enterrando cuentos y calendarios, y dejándote llevar por tu YO más profundo. Habrá que inventarse una salida, y llegar a puerto, sin dejarse llevar a la deriva. Ya no hay dolor, pero ten a mano el rosario, que aunque ha caído el dictador, esto va a seguir siendo amargo. Y llegó el hombre del saco, se puso a pedir y tú no das a basto.

miércoles, 7 de octubre de 2015

Ni arte ni cultura, tortura

Perdóneme, subo mi culo a Instagram y a usted le molesta porque su hijo de 11 años puede verlo y traumatizarse. Pero le lleva a corridas de toros a ver como un animal inocente se desangra por pura diversión. ¡Viva su coherencia! Qué quiere que le diga, lo mío es natural, lo suyo con lo de ver a un toro sufrir, igual es lo enfermizo. El mío no será el primero ni el último culo que vea su hijo, pero su estupidez al defender el maltrato animal y querer enmascararlo como cultura sí será la mayor estupidez a la que esté expuesto.
Cada vez que alguien dice "arte" en la misma frase que "torear", muere una parte de nuestra cultura. Arte es lo que hacia Miguel Hernández con sus palabras, Almodóvar en sus películas o Velázquez en sus cuadros. Puede ser arte el amor, o incluso el dolor, pero el propio, no el causado a otros. 
Cuando ayer me dijeron que uno de los primeros trabajos que conseguiría como enfermera seguramente sería o bien en una plaza de toros o bien en "els bous al carrer", se me partió el alma. ¿En qué momento acaban mis ideales y empiezan mis obligaciones como profesional? Obviamente no puedo negar mis servicios a nadie, no importa su raza, sexo o religión. Pero, y si con sus ideales dañan los míos de manera considerable, qué ocurre entonces. 
Acabaría atendiendo a cualquier persona, aunque su herida fuera por asta de toro, pero no dejaría de pensar que ha sido él quien se lo ha buscado. La opción más fácil es no aceptar un trabajo así, claro está. Pero al igual que hay republicanos trabajando al servicio del rey, y ateos en colegios religiosos, por el mero hecho de que hay que sobrevivir y el dinero no cae del cielo, una tiene que hacerse a las circunstancias y pensar que por muy capullo que sea el tío al que está curando, al menos este se ha llevado su merecido por llamar cultura a la tortura.